domingo, 20 de septiembre de 2009

Científicos logran que un grupo de ratas parapléjicas puedan volver a caminar


Científicos de la Universidad de Zúrich (Suiza) han logrado que ratas que padecían paraplejia vuelvan a caminar e incluso a correr gracias a una compleja combinación de fármacos, estimulación eléctrica y ejercicio físico. Según publica la revista Nature, el estudio sugiere que la regeneración de las fibras nerviosas rotas no es fundamental para pensar en que los individuos afectados con una parálisis recuperen el movimiento, lo que abre una nueva línea investigadora en el tratamiento de las lesiones de la médula espinal. La médula, explica el equipo dirigido por el profesor Gregoire Courtine, contiene circuitos nerviosos que por sí mismos, sin intervención del cerebro, pueden generar una actividad rítmica que mueve los músculos de las piernas de una manera parecida al movimiento de las extremidades inferiores en la acción de caminar.

Numerosos estudios han intentado intervenir este circuito para ayudar a las víctimas de lesiones medulares y lo más que se ha logrado es hacer que las piernas se muevan, pero sin acercarse a la sujeción necesaria del peso del cuerpo que implica el andar.
Los científicos de la Universidad suiza trataron a ratas que no podían mover las patas traseras, a las que situaron sobre una cinta de caminar que se movía a baja velocidad, al tiempo que les administraban ciertos fármacos y les aplicaban impulsos eléctricos en la médula espinal, por debajo del lugar de la lesión. Esta combinación de intervenciones puso en marcha el circuito de generación del movimiento rítmico de los músculos y logró que las patas traseras de los animales comenzaran a dar pasos. El ejercicio sobre la cinta de caminar se repitió a diario durante varias semanas, con el resultado de que las ratas terminaron caminando con normalidad, incluso hacia atrás y hacia los lados, y corriendo cuando la máquina les exigía un ritmo más alto. Esto fue así pese a que la lesión de las cobayas todavía mantenía interrumpida la conexión entre el cerebro y el circuito de la médula implicado en la acción de caminar de manera constante y rítmica. El equipo del profesor Courtine subraya que este procedimiento no permite al individuo caminar cuando su cerebro lo decide, sino que implica una acción externa para recuperar el movimiento que eventualmente se podría aplicar también en seres humanos. El estudio concluye que dado que los dispositivos neuro-prostéticos más avanzados pueden ayudar en principio a tender un puente entre la lesión medular y los músculos "desconectados", la activación del circuito rítmico de la médula puede suponer un paso adelante en el tratamiento de personas afectadas de parálisis.
Fuente "20 minutos"

jueves, 17 de septiembre de 2009

Implantan un diente con una lente en su ojo y recupera la vista tras pasar 9 años ciega

Una mujer que ha estado ciega durante nueve años ha recuperado la vista tras someterse a una operación en la que le implantaron uno de sus dientes, al que habían hecho un agujero para insertar una lente plástica, en uno de sus ojos.

Sharron Thornton, de 60 años, ahora puede leer el periódico con la ayuda de gafas y debería recuperar totalmente la visión cuando se restablezca de la operación, señaló Víctor Pérez, oculista que lideró el equipo de cirugía en el Bascom Palmer Eye Institute of Miami, en EE UU, en la primera operación de este tipo que se realiza en este país.
El procedimiento, desarrollado en Italia y que recibe el nombre de Osteo-Odonto-Queratoprótesis Modificada, puede servir para pacientes cuyo cuerpo rechaza el trasplante de una córnea artificial, explicó Pérez.
"Estamos muy entusiasmados. Creemos que muchos pacientes pueden beneficiarse" con este procedimiento, expresó. En el caso de Thornton, se le implantó uno de sus colmillos, que sirvió para sujetar la prótesis de una lente.
Destrucción de células
La mujer, de origen estadounidense, perdió la vista en el año 2000 tras sufrir el síndrome Stevens-Johnson, una enfermedad que destruye las células en la superficie del ojo.

Un dentista cirujano le extrajo el colmillo, taladró un agujero e injertó una lente acrílica para implantarlo después debajo de la piel de la clavícula de la paciente durante tres meses. Pasado este tiempo, lo colocó en el ojo.
A principios de septiembre los médicos quitaron las vendas a la paciente, que pudo reconocer rostros, otra vez.

Fuente "20 minutos"

domingo, 13 de septiembre de 2009

'Bifidus' contra la gripe


El 'Lactobacillus' y las Bifidobacterias reducen la incidencia de catarros
Los niños no deben consumir fármacos contra el resfriado o la tos.


Los padres que quieran resguardar a sus hijos este invierno de los molestos síntomas de la gripe común o del catarro puede que tengan una solución al alcance de su mano sin tener que recurrir a los anticatarrales y antitusivos: deje que sus vástagos consuman alimentos con 'Lactobacillus' y 'bifidus', los conocidos como probióticos.
"Esto es especialmente importante si se valora que tanto la agencia estadounidense del medicamento (FDA) como el Consejero de Salud Pública se han posicionado en contra del uso de productos contra la tos y el resfriado en menores de dos años. Mientras, la Asociación de Consumidores de Productos Sanitarios, apoyados por la FDA, ha propuesto que de forma voluntaria se modifique el etiquetado de estos productos para que reflejen que no deben usarse en menores de cuatro años", determinan los autores de una nueva investigación que constata la utilidad de los probióticos en la prevención y en la terapia de la gripe estacional.
En Reino Unido, la Comisión de Medicamentos Humanos de la Agencia Reguladora de Fármacos y Productos para la Salud (MHRA, sus siglas en inglés) decidió recientemente prohibir los anticatarrales (OTC) en niños menores de seis años.
En cuanto a España, no existen recomendaciones oficiales sobre estos productos, aunque en palabras de Alfonso Delgado, jefe del Departamento de Pediatría del Grupo Hospital de Madrid, "lo mejor es evitarlo, ya que suelen actuar en muchas ocasiones como un placebo. El problema es que los padres a menudo van a la consulta y no conciben salir de ella sin la prescripción de un producto, ya sea o no de receta. Estos fármacos muchas veces son perjudiciales en los niños y en la mayoría de las ocasiones innecesarios".
La posible alternativa a su uso, que tendrá que ser validada en futuras investigaciones, la acaba de ofrecer la revista 'Pediatrics'. En su último número, un trabajo ensalza el valor protector de los alimentos funcionales (aquellos productos nutritivos que tienen algún efecto beneficioso para el organismo, entre los que se encuentran los probióticos y los prebióticos). Mientras que los primeros (leches fermentadas, yogures o ciertas bebidas) contienen microorganismos vivos que de por sí están en el organismo humano; los segundos son productos alimenticios no digeribles que estimulan el crecimiento de especies bacterianas ya presentes en el colon, como la fibra.
La nueva investigación, realizada en China y codirigida por Shuguang Li, del Departamento de Medicina Preventiva en la Universidad de Tongji [Shanghai] incluyó a 326 niños y niñas de tres a cinco años que fueron asignados a tres grupos en función del tipo de leche que iban a consumir.
Así, uno de los grupos recibió el producto con 'Lactobacillus acidophilus'. Esta bacteria crece de forma natural en una gran variedad de alimentos [leche, pescado, cereales...] y está presente el intestino humano así como en la boca y la vagina. Un segundo grupo ingirió el lácteo que contenía lactobacilo, pero con una cepa de otra bacteria, Bifidobacterias. Finalmente, el tercer grupo consumió leche sin 'enriquecer', a modo de placebo. Todos los menores tomaron las fórmulas (de prueba) dos veces al día entre noviembre de 2005 y mayo del 2006.
Los que tomaron las bacterias faltaron menos al cole
Los datos revelan que a diferencia de los pequeños que tomaron placebo, los alimentados con una o las dos bacterias "faltaron menos al colegio y tuvieron resfriados más cortos", insisten los autores. Además, por ejemplo, los niños que se constiparon e ingirieron el 'Lactobacillus' tuvieron un 53% menos de fiebre; un porcentaje que se elevó hasta el 72% en el grupo tratado con Lactobacilo/Bifidobacterias, en comparación con los alimentados con la leche con placebo.
En cuanto la incidencia de procesos catarrales, los datos fueron del 41%, del 62% y del 28%, respectivamente. Otro aspecto de relevancia para los investigadores es que "comparado con el grupo control, el uso de antibióticos fue también mucho más reducido entre los tratados con ambos tipos de leches probióticas".
"Nuestro trabajo es el primero que evidencia las ventajas de administrar preparados con dos cepas bacterianas en lugar de una. Disminuir las prescripciones de antimicrobianos en los primeros años de vida tiene importantes beneficios, dado que reduce las reacciones adversas, los costes y el riesgo de desarrollar resistencias", aclaran los investigadores.
Pero, tanto el equipo investigador como los autores de estudios previos, en los que se ha constatado que estos alimentos funcionales tienen efectos beneficiosos sobre la diarrea y el síndrome de colon irritable -además de aumentar las defensas del organismo-, insisten en que no todos los probióticos son iguales. Su calidad depende de la cantidad y la variedad de bacterias que contengan.


Fuente "elmundo.es"

domingo, 6 de septiembre de 2009

La identificación de tres nuevos genes es el mayor avance frente al alzheimer en 15 años



Dos grupos de científicos, uno en el Reino Unido y otro en Francia, han dado un "gran paso adelante" en la investigación del alzheimer al identificar tres nuevos genes relacionados con este mal, lo que podría reducir en el futuro en hasta un 20 por ciento las tasas de incidencia esta enfermedad.

Julie Williams, profesora de la Universidad de Cardiff (Gales), que estuvo al frente del equipo investigador en el Reino Unido, afirmó tras la publicación de la investigación en la revista científica Nature Genetics que se trata "del mayor avance logrado en la investigación del alzheimer en los últimos 15 años".
Los investigadores cifran el potencial de este hallazgo y aseguran que neutralizando la actividad de estos genes se podrían prevenir en un país como el Reino Unido (con una población de 61 millones de personas) 100.000 nuevos casos al año de la variante más habitual del alzheimer, la que se sufre en edad avanzada.

El alzheimer, enfermedad para el que no hay un tratamiento eficaz, es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta a través de un deterioro cognitivo y de trastorno de la conducta, a causa de la muerte de las neuronas y de la atrofia del cerebro.

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 0,379 por ciento de la población mundial padecía demencia en 2005, un mal que aumentará a un 0,441 por ciento en 2015 y a un 0,556 por ciento en 2030, a medida que envejezca la población. La identificación de los citados tres genes es la primera de la que se da cuenta desde 1993, año en el que una forma mutante de un gen llamado APOE fue responsabilizado de un 25 por ciento de los casos de la enfermedad de Alzheimer diagnosticados. Dos de estos tres nuevos genes, denominados clusterina (o CLU) y PICALM, fueron identificados por el equipo británico, y el tercero, denominado receptor complementario 1 (o CR1), por el equipo francés. El gen clusterina es conocido por su variada propiedad protectora del cerebro y, al igual que el APOE, ayuda al cerebro a deshacerse de los amiloides, una proteína potencialmente destructiva. La novedad es que, según este estudio, también ayuda a reducir las inflamaciones dañinas en el cerebro causadas por una excesiva respuesta del sistema inmunitario, función que comparte con la CR1.

Inflamación cerebralLos científicos creen que la inflamación cerebral puede jugar un papel mucho más importante en el desarrollo del alzheimer de lo que se pensaba hasta ahora, por lo que poder interactuar con estos genes abre la puerta a tratamientos farmacológicos nuevos y más eficaces. Williams añadió que el hecho de constatar el papel principal que juega la inflamación en el desarrollo de la enfermedad supone que tratar el alzheimer con medicamentos anti-inflamatorios de uso común como el paracetamol o el ibuprofeno puede tener efectos positivos. El tercer gen identificado, el PICALM, está relacionado con el transporte de moléculas hacia las células nerviosas -y dentro de ellas- y con el funcionamiento de la sinapsis, el proceso de conexiones neuronales que ayudan a formar la memoria del individuo. Tener determinadas versiones de estos genes incrementa entre un 10 y un 15 por ciento el riesgo de padece alzheimer. Rebecca Wood, presidenta del Fondo de Investigación del alzheimer del Reino Unido (ONG que financió parcialmente el estudio británico), manifestó que este descubrimiento genético "es un salto adelante en la investigación sobre la demencia".


Fuente 20 minutos